Una rica red hidrográfica
Dada la abundancia
de precipitaciones, el Ecuador dispone de
una rica red hidrográfica, salvo en las
zonas occidentales y meridionales áridas
de la Costa. Casi todos los nos se
originan en los altos relieves andinos;
éstos son cortados por profundas
gargantas, y las corrientes se dirigen
unas hacia la llanura amazónica y otras
hacia el océano Pacifico. Estas últimas,
debido a la proximidad de las montañas
respecto a la línea costera, tienen por
lo general un curso breve pero caudaloso
y son navegables en algunos tramos.
Uno
de los nos más importantes es el
Santiago, en la zona septentrional, que,
como sus afluentes, nace en la vertiente
occidental de los Andes; su curso
inferior se desenvuelve en medio de las
arcillas rojas de una llanura, donde las
aguas se dividen en numerosos brazos
("esteros"), a cuyas márgenes
se suceden plantaciones de banano, de
abacá, etc. El río Esmeraldas es muy
caudaloso, ya que su cuenca hidrográfica,
muy vasta, está comprendida enteramente
dentro de una zona de lluvias constantes.
Se origina de la confluencia de varias
corrientes, entre las cuales, los ríos
Blanco y Guayllabamba son los más
destacados; este último se forma en el
valle de Quito, del que sale a través de
una estrecha garganta que lo conduce a un
paraje de verdes colinas y después a una
extensa llanura aluvial, donde su cauce
se abre entre islas formadas por
guijarrales. El Esmeraldas desemboca en
el océano Pacífico formando un profundo
estuario, en cuyo extremo se levanta la
ciudad homónima.
En
el sector central debe mencionarse el
Chone, que concluye junto al puerto de
Bahía de Caráquez; después viene el
Guayas, constituido por varios afluentes
navegables y que en la desembocadura
tiene una anchura excepcional; allí se
puede apreciar el influjo de las mareas;
su cuenca, cuya superficie llega hasta
unos 34.000 km2, albergando a
dos millones y medio de habitantes,
representa acaso la zona más fértil del
país (algodón, cacao, banano, pastos) y
uno de los lugares más prometedores de
toda Suramérica para la agricultura. Más
al sur, los ríos van tornándose pobres
en caudal, como efecto de la disminución
de las lluvias; de todas maneras se puede
citar al Jubones, que se halla en condición
de servir para el riego y también para
la generación de energía eléctrica.
Por
su parte, la cordillera Oriental envia
sus aguas para formar el caudal de ríos
como el Napo, el Tigre, el Pastaza y el
Santiago, que son afluentes del Amazonas.
Todos ellos conducen un notable caudal de
agua, muestran un curso lento y sinuoso,
sirven para la navegación en grandes
trechos y cruzan las enormes selvas de la
región.
Dentro
de la Sierra existen numerosos lagos, en
su mayoria de origen volcánico. La
provincia de Imbabura, en el norte, es
famosa por este motivo, incluyendo entre
otros, el lago San Pablo, cubierto de
plan tas acuáticas a cuyas orillas se
localizan grupos nativos muy
caracteristicos; el de Cuicocha, en el
fondo de un cráter; el de Yaguarcocha, a
poca distancia de Ibarra y cuyo nombre
significa "lago de sangre",
debido a que en sus aguas fueron
arrojados los cuerpos de miles de indígenas
quiteños, a quienes el inca Huayna Cápac
venció en una batalla, completando su
obra de conquista.
Cuencas hidrográficas de la vertiente
del Pacífico
Las
principates cuencas hidrográficas de
esta vertiente, que de una u otra manera
surgen de la cordillera Occidental de los
Andes, están formadas por los ríos:
-
Chota: nace en el monte Olivo, entre
Imbabura y Carchi y desemboca en el Pacífico
colombiano con el nombre de Mira.
- Esmeraldas: baña la provincia del
mismo nombre, estó formado por la unión
de los ríos Canande, Guayllabamba (recorre
parte de la provincia de Pichincha) y
Quinindé (formado por la unión de ríos
manabitas y pichinchanos).
- Guayas: desemboca en el golfo de
Guayaquil y recibe las aguas del Daule y
Babahoyo. El Daule, con sus afluentes, baña
las provincias de Manabí, Los Ríos y
Guayas. El Babahoyo, formado
especialmente por el río Yaguachi -y
este por la unión de los ríos
chimboracenses Chimbo y Chanchán-,
recorre las provincias de Chimborazo, Los
Ríos y Guayas. La cuenca del Guayas es
la más importante de todas, posee una
superficie de 40 000 km2.
-
Cañar: se origina en la laguna de
Culebrillas con el nombre de San Antonio
y desemboca en el golfo de Guayaquil.
Recorre las provincias de Cañar y Guayas.
- Jubones: está formado por las aguas de
los ríos León, Girón, Rircay y San
Francisco, que nacen en las estribaciones
del nudo de Portete-Tinajillas. Recorre
las privincias de Azuay y El Oro, y
desemboca en el Pacífico.
- Macará: nace con el nombre de Espíndola,
en el nudo de Sabanilla. En su recorrido
por Loja toma el nombre de Calvas y,
finalmente, de Macará. Se une al
Catamayo y llega al Pacífico peruano con
el nombre de río Chira.
Cuencas
hidrográficas de la vertiente del
Amazonas
Esta
vertiente está formada por la afluencia
de numerosos ríos ecuatorianos que nacen
en la cordillera Oriental de los Andes y
en la cordillera Amazónica (Tercera
Cordillera) ecuatoriana. Principalmente
se caracterizan por ser caudalosos y
navegables en casi todo su curso. Se
destacan en dicha vertiente los ríos:
- Putumayo: en su mayor porte pertenece
al territorio colombiano, pero recibe las
aguas del río ecuatoriano San Miguel.
Desemboca en el Amazonas.
- Napo: se forma por la unión de algunos
ríos procedentes principalmente de las
provincias de Tungurahua y Cotopaxi, en
su recorrido recibe las aguas del Coca,
Aguarico y Curaray; al unirse con el Marañón
forma el Amazonas.
- Tigre: surge de la confluencia de los ríos
Conambo y Pituyacu, en la provincia de
Pastaza. Desemboca en el río Marañón.
- Pastaza: nace en la provincia de
Tungurahua con el nombre de río Cutuchi
y Patate, recibe las aguas del Palora y
Guasago. Desagua en el Marañón.
- Santiago: resulta de la unión de los ríos
Namangoza y Zamora. El primero recibe las
aguas del Paule y Upano. El segundo se
forma en la provincia de Loja y recibe a
los ríos Nangarltza y Yacuambl. Deposita
sus aguas en el Marañón.
Cuencas
lacustres
A
lo largo de la Sierra ecuatoriana y en
parte de la Reglón Amazónica, se
localizan algunos 'asentamientos'
lacustres que tienen características y
atractivos especiales: son la fuente de
formación de muchos ríos y han servido
para la construcción de algunos
proyectos, especialmente deportivos o turísticos,
como es el caso del autódromo construido
a orillas de Yaguarcocha o el incremento
de la pesca en las diferentes lagunas de
la patria.
Estas cuencas lacustres están compuestas
por algunos lagos y por muchas lagunas de
diversa forma y tamaño. Los lagos son más
grandes y profundos que las lagunas.
Los dos elementos son masas de agua
contenida en depresiones naturales del
terreno y alimentada por vertientes
externas o intemas. Esas depresiones
fundamentalmente se originaron en las últimas
glaciaciones, por arrastre de material en
los deshielos.
La provincia de Imbabura cuenta con un
notable número de lagos; por ejemplo, el
San Pablo, conocido por los aborígenes
como Chicapán, el Culcocha y el
Yaguarcocha, célebre por haber sido el
escenario del combate librado entre
caranquis e Incas.
En
nuestra amazonia se encuentran también
algunos lagos de importancia, como el
Limoncocha, Taracoa, Zancudococha,
Jatuncocha, Cuyabeno y Lago Agrío.
En las demás provincias serranas se
destacan complejos naturales de lagunas y
lagunillas. Únicamente se consideran a
las más importantes en:
- Pichincha: Muertepungu, Dormida y Secas.
- Cotopaxi: Yambo y Quilotoa.
- Chimborazo: Coito y Osogoche o Cubillín.
- Cañar: Culebrillas y Aucacocha.
- Azuay: Osohuayco, Luspa, Angas,
Toreadora y más de 150 lagunas situadas
en la cordillera del Cajas y Chanchán.