Cañar
Muros de piedra almohadillada, que los
indígenas han dejado, demostrando su
avanzada cultura y estrategia militar,
son los testimonios y ruinas arqueológicas
mas importantes que el país y la
provincia conservan, el "Castillo de
Ingapirca", donde los incas querían
desarrollar otra capital de su imperio
"El Tahuantinsuyo", pero con la
llegada de los conquistadores españoles,
quedó incoclusa ésta importante
construcción, alrededor de un curioso
paraje campesino semi-agreste, que atrae
mucho al turismo nacional e internacional.
Azogues su capital, típica ciudad de la
serranía, con su atractivo santuario de
la Virgen de la Nube, ubicado en una de
las partes mas altas de la ciudad, y el
santuario de la Virgen del Rocío de la
ciudad de Biblián que son un gran
atractivo para el turismo religioso,
especiálmente nacional.
Provincia llena de poblados artesanales
dedicados a trabajar el barro, la paja
toquilla, la orfebrería, el textil
bordado y la talla de la piedra y el mármol.
INGAPIRCA: Joya pre-colombina que
significa "Muro del Inca",
templo de los dioses, construído en el
siglo XV por el inca Huayna Cápac sobre
las ruinas de los indígenas cañaris que
poblaban el lugar, para rendir culto al
dios Sol, construida en piedra
almohadillada, uniodas perféctamente
unas a otras sin colocación de mortero,
ruinas que han sido visitadas y
analizadas detalládamente por científicos
como: Carlos María de la Condamine en 1.736,
Alejandro Von Humbolt y Francisco Caldas
en el siglo XIX.
ARTESANIAS: Orfebrería en plata, alfarería,
cantería en piedra y marmol, tejidos en
paja toquilla y lana, bordados.
Información turística
La provincia del Cañar
pertenece a una región bien dotada de
una serie de atractivos turísticos, que
en su mayor parte no han sido
incorporados al mercado turístico
nacional e internacional.
Desde el punto de vista cultural, la
provincia es extraordinariamente rica, ya
que fue escenario del desarrollo de
antiguas civilizaciones que fueron
sometidas por el Imperio de los Incas;
conservándose aún vestigios en forma de
monumentos, fortificaciones y una
variedad de ruinas. La provincia del Cañar
mantiene un rico folklore, especialmente
en el campo de la danza, en donde
elementos auténticos de la población la
ejecutan en determinados días festivos.
Entre los principales recursos turísticos-culturales,
localizados en la provincia del Cañar:
La Fortaleza, Templo o Adoratorio de
Ingapirca
La
Fortaleza, Templo o Adoratorio de
Ingapirca, conocido en el campo de la
Arqueología como El Castillo de
Ingapirca, hasta ahora, pese a los
estudios realizados, no se ha establecido
en forma definitiva los motivos de su
construcción. Precisa un mayor acopio de
datos arqueológicos, antropológicos,
etnográficos, filológicos, etc., para
aclarar la verdad de este monumento, fiel
testimonio de la cultura incaica y el único
que permanece en pie en el Ecuador.
Pero en el largo correr del tiempo, sigue
aún en el plano de la discusión el
verdadero destino del Ornplejo Arqueológico
de Ingapirca; su función primordial
dentro de la realidad socio-política de
la cultura incaica.
Conforme
a la tradición y narraciones de los
primeros Cronistas de Indias, en sus
alrededores se libraron grandes batallas.
De ahí el valor y rebeldía de los cañaris,
virtualidades que superviven con
destellos en diáfana luz en la
conciencia de América.
El Castiflo, nombre que lo pusieron los
conquistadores españoles, tiene la forma
elíptica, con dirección occidental. Está
construido con piedras labradas en
paralelepípedos, en cuyas junturas es
imposible introducir la hoja de una
navaja por el ensamble perfecto. Se
compone de ocho y nueve filas y su altura
varía entre 3,15 3,75 y 4,10 metros.
En la parte meridional de la construcción,
hállase el «Cuerpo de Guardia», de
forma trapezoidal. La grada de la entrada
está semiderruida y da acceso a un
descanso del que se bifurca en dos
escaleras de 1,5 metros de ancho,
con dirección oneutal y occidental,
respect¡vamente, compuesta de siete
escalones cada una. Luego se llega a una
terraza, donde existe una pared con dos
ventanas trapezoidales.
Ingapirca significa «Pared del Inca»,
cuya evocación nos dice de la grandeza y
suntuosidad de que gozaba en tiempos del
Incanato. Este lugar, no cabe duda, fue
asiento militar y religioso de la
valiente y aguerrida Confederación de
los Cañaris, propio del rito heliolátrico
tribal.
Para el Cronista de Indias Capitán Pedro
Cieza de León, eran Tambos Reales; para
el Padre Juan de Velasco, es Fortaleza;
para el Arzobispo González Suárez y Jijón
y Caamaño, se trata de Templo Adoratorio;
a juicio del profesor Francisco Huerta
Rendón, es Templo del Sol. De modo que
hasta la hora presente, no se ha dicho la
última palabra en torno a su construcción
precolombina, la que atrae a estudiosos y
turistas.
La
histórica Laguna de Culebrillas
La pintoresca e histórica Laguna de
Culebrillas, se halla ubicada en las
estribaciones del Nudo del Azuay,
perteneciente a la provincia del Cañar.
Hállase a 4.042 metros sobre el nivel
del mar, cuya extensión es de dos kilómetros
de largo por uno y uno y medio kilómetros
de ancho. Las aguas son límpidas y
transparentes, levemente agitadas por el
viento gélido de la región, donde
varias especies de patos silvestres nadan
en medio de un débil oleaje murmurante.
Ya las montañas, de forma caprichosa,
marcan un hito fantasmagórico en la
orografia de la zona.
La profundidad de esta laguna,
ciertamente nadie conoce; pero se supone,
debido al caudal de las aguas, que puede
tener de 10 a 30 metros en la parte
central, toda vez que en algunos bordes
registra de 3 a 5 metros. Fácilmente se
bordea a pie gran parte de la laguna.
existiendo un sector que dificulta el
paso, por un corte vertical de la montaña.
Natural o artificial
Esta
hermosa laguna, asentada en una hoya al
pie del cerro Yanaurco, que en idioma
quichua significa «cerro negro», ha
llamado la atención desde la época hispánica
a varios cronistas y hombres de ciencia,
dando la impresión que es artificial y
obra de los bravos cañaris, antes de la
conquista de los Incas. Al efecto, la
laguna se alimenta por la parte oriental
del riachuelo Culebrillas, llamado así
por los simétricos meandros que forman
en un largo recorrido de 800 metros, más
o menos, esto es, desde su nacimiento en
las lagunas de Sonsahuin y Cojitambo, que
se hallan a poca distancia una de otra. Y
esta particularidad de canales
zigzagueantes, de dos metros de ancho,
existe tanto en la entrada como en la
salida de la laguna. De ahí que
probablemente nace el nombre de
Culebrillas, por la forma tortuosa y
pintoresca de los canales, principalmente
el que desemboca en la laguna y que
proviene del sector oriental.
Si nos atenemos a la tradición, la
Laguna de Culebrillas fue lugar sagrado
de la Gran Confederación Cañari que, en
determinadas épocas del año y en
ceremoniales de esplendor del rito heliolátrico
tribal, arrojaban simbólicas piezas de
oro y plata. Es así que varios
hacendados del lugar indican sobre la
existencia de graderíos de piedra por el
sector occidental, es decir, por donde
salen las aguas de la laguna, para formar
más abajo el río San Antonio. Se pudo
comprobar, en verdad, sobre la existencia
de varios escalones de piedra labrada que
se introducen en la laguna, sobre todo en
verano, cuando las aguas bajan de nivel.
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